¡Bienvenidos!


¡Hola! ¿Verdad que es bonito, entretenido,  hermoso, chiripiclarinético…  leer un buen libro, un buen cuento?... También lo es escribirlo, compartir con todos las historias que surgen.  En este blog tú eres el protagonista y me gustaría, por un lado, que disfrutaras leyendo los textos que  aquí mostramos y que crecen poco a poco con las colaboraciones de todos; por otro, que te animaras a colaborar con tus creaciones. ¿Te apuntas? Cuento contigo para enriquecer este lugar con tus historias. Seguro que tienes algo interesante, hermoso, misterioso, que contar.

  Es muy fácil. Desde tu correo electrónico envíalas a la dirección:
miguelangelguelmi.escribe.contamos14@blogger.com

En el "asunto" de tu correo escribe el título de tu composición, tu nombre y, si lo deseas, tu lugar de residencia. Ejemplo:


La extraña historia. Marisa Rodríguez Perdomo. Gran Canaria.

Por último, escribe o pega el texto en el cuerpo del mensaje.

¡Y RECUERDA! Cuida la ortografía y los signos de puntuación.

¡BIENVENIDOS!

El tiempo es oro. Isabel Vega Delgado. Gran Canaria

Ana no podía mas, estaba muy estresada con su carrera, ya estaba en su ultimo año de derecho. Ese día pensó en no hacer nada y relajarse. Quiso ir a la playa, a su playa favorita, siempre estaba vacía por esa época como un desierto, por eso le encantaba. Se tumbaba en la arena y cerraba los ojos, con el sonido de las olas su mente se quedaba en blanco. Cuando abrió los ojos ya estaba muy relajada y pensó que el tiempo es oro y con el estrés no lo iba disfrutar

Los osos polares. Eva Pérez Luján. Gran Canaria.

Los osos polares habitan en zonas heladas del Hemisferio Norte. Suelen ser adorables, aunque no podemos olvidar que se han criado como leones salvajes.

Ese blanco pelo que tienen da una enorme sensación de que se están congelando de frío, pero en realidad les mantienen calentitos, como cuando nosotros nos acurrucamos con una manta de terciopelo. Están acostumbrados a un fresco muy frío, a una vida solitaria y todos los días igual. Las crías son ositos de peluche, tan gorditos que parecen rellenos de algodón.

Sus pequeñas patitas dejan tras de sí una mínima huella.

Sus pequeños rabos parecen bolitas de navidad.

Sus pequeñas bocas muestran toda su felicidad.

En fin, estos ejemplares son unos de los más bonitos de la Tierra.

Dentro del armario. Eva Pérez Luján. Gran Canaria.

El otro día me encomendaba a salir a caminar por la avenida de la playa, para darle un paseo a mi perrito Chesnuts. Llegamos sobre las 11:00. La zona estaba desierta, pues hacía mucho frío. Aunque aun así, a Chesnuts se le apeteció darse un chapuzón. Bueno, en realidad solo metió una pata y luego… cuando me quise dar cuenta, no estaba. ¡Había desaparecido! Apresuradamente corrí en su busca. Volví a casa, pero no lo encontré. Mi madre llamó a la policía. Subí a mi cuarto para coger un abrigo y marchar de nuevo para seguir buscando. Mientras, mamá me preparaba una tila.    -¿Dónde te habrás metido? ¿Estarás bien?- mi cabeza daba vueltas sin parar. Cuando llegué a la habitación vi que el armario se movía. Lo abrí para coger el abrigo y noté que había algo envuelto. ¡Era Chesnuts! Estaba congelado, por eso salió corriendo. ¡Qué alegría! Entonces le dije a mi madre: -¡Falsa alarma!

Dentro del armario. Isabel Vega Delgado 1ºc. Gran Canaria

Cuando era pequeña tenia un peluche que me lo había regalado mi abuela antes de morir. Lo disfrute durante unos pocos meses y mi madre me lo quito. Me dijo que lo iba a tirar porque no jugaba con los otros juguetes y era muy viejo. Yo nunca lo había ensuciado pero mi madre es así... Cuando me lo quitó me enfade con ella y eche a llorar como cualquier niño cuando coge una rabieta. Estuve toda la noche llorando, era mi peluche favorito. Al cabo de unos días lo olvide. Fui creciendo y creciendo. Cuando tenia 16 años se me antojo cambiar mi armario. Estuve sacando mucha ropa de los cajones, en el cajón de la punta abajo, el que nunca me dejaba abrirlo mi madre, había ropa de cuando era un bebe. Saque toda la ropa para guardarla y a la punta atrás encuentro una cosa peluda, lo cogí, ¡era mi peluche, mi peluche estaba dentro del armario! lo cogí y lo abrase como una niña pequeña y me eche a llorar recordando a mi abuela. Ya se porque mi madre no quería que lo cogiera, para no estropearlo y tener un recuerdo de mi abuela para no olvidar la.

12 del 12 de 2012. Cristina Ramos Castellano. 1ºB. Gran Canaria

                                                12 del 12 de 2012

 

Era el día doce de Diciembre de 2012, doce de la noche y no se oía nada, solo el sonido de una mosca que entro a las casa cuando el viento dio en la ventana y la abrió.  

Una vela encendida alumbraba la habitación y gracias a ella se podían ver las horrorosas y temidas  muñecas de porcelana que con los ojos estaban mirando fijamente a la mosca, luego se empezó a oir una voz procedente de la puerta del sótano, parecía que estuviera cantando una melodía de Vivaldi.

Esa melodía solo se había escuchado hace dos siglos, en esa misma casa.

Pasados unos minutos alguien de la calle tocó en la puerta y el señor Eusebio, propietario de la casa abrió la puerta, pensando que era algún pobre perdido en la oscura y tenebrosa oscuridad, pero no fue así era una especie de diablo que cuando Eusebio abrió la puerta quedo libre.

Cuando Eusebio cerró la puerta vio como las terroríficas muñecas de porcelana se habían convertido en diablos y lo perseguían.

Al día siguiente cuando Eusebio despertó vio que lo que había soñado era solo una pesadilla. Las muñecas de porcelana eran las muñecas que les había  comprado a sus sobrinas y el diabólico diablo era su nuevo disfraz de carnaval.

 

 

Sergio Monzón Padrón 1ºB

El baile

¡Oh, baile!, tú que requieres gran fuerza y equilibrio. Al realizarte me siento libre. Siempre quitas mi estrés en mí. Dime baile, ¿qué haría yo sin ti?

Eres oro para mí, coordinación es la clave para realizarte, te considero como un hermoso arte. Eres mi deporte y mi inspiración, cómo también eres mi pasión.